Ecografía testicular: epidídimo alterado

PACIENTE
Especie: Canina
Raza: Bóxer
Edad: 2 años
Sexo: macho

HISTORIA CLÍNICA
Viene a consulta porque les preocupa un pequeño bulto que le salió en el hocico. En la exploración percibimos que uno de los testículos está aumentado de tamaño y de consistencia muy dura.

ECOGRAFÍA

Ecografía via escrotal

Ecografía via escrotal


Se realiza la ecografía a través del escroto.

En la imagen observamos en la parte derecha un testículo con ecotextura normal. En la parte izquierda se ve el otro testículo con una zona de ecotextura normal pero otra con imagen heterogénea.

TRATAMIENTO
Se recomienda la castración quirúrgica del animal.

Testículos: alterado (izqda) y sano (drcha)

En el testículo de la izquierda se observa el cuerpo del epidídimo aumentado de tamaño.

Interior zona alterada testículo

Caso clínico atendido en la Clínica Veterinaria Argos. Cee (A Coruña).

Ecografía canina: Quiste Ovárico

Caso clínico realizado por la veterinaria Raquel Casais Rodriguez.

HISTORIA CLÍNICA

Se presenta en consulta una Bóxer hembra, de 6 años de edad a causa de una persistente hemorragia vaginal durante más tiempo del normalmente esperado (varias semanas).

Hiperplasia vulvar.

Conducta de estro persistente a pesar de haber pasado recientemente ya el celo.

EXPLORACIÓN FÍSICA Y ANÁLISIS SANGUÍNEO

* Exploración física: Normal
* Hematología:

  • Hematocrito: 40%
  • Glóbulos blancos: 13.000/MicroL

* Bioquímica:

  • ALT: 27 U/L
  • ALKP: 135 U/L
  • Glucosa: 107 mg/dl
  • Creatinina: 0,7 mg/dl

* Como análisis adicional, se midió la concentración de Estrógeno plasmático: >20pg/ml

ECOGRAFÍA ABDOMINAL

Para la exploración de los ovarios, se coloca al animal en decúbito dorsal. Los ovarios se encuentran en el polo caudal de cada riñón, bien en contacto con este o como mucho a 2 cm de separación. Se encuentran rodeados de tejido adiposo por lo que a veces no pueden visualizarse con gran claridad.

En nuestro caso la exploración ecográfica reveló la presencia de un quiste ovárico, divisándose como una estructura quística bien definida, de grandes dimensiones, de paredes delgadas y contenido anecogénico.

Quiste ovárico y riñón

Quiste ovárico y riñón

Quiste ovárico

Quiste ovárico

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Debemos de tener en cuenta la posibilidad de una neoplasia ovárica, no obstante, las neoplasias suelen presentar una ecogenicidad mixta, y no dar sintomatología hasta que ya son muy grandes. Suelen ser hipoecogénicos y pueden presentar cavidades anecogénicas bien delimitadas con refuerzo posterior. La superficie externa puede ser lisa (adenomas, teratomas y tecomas) e irregular y nodular (tumores de células de la granulosa y adenocarcinomas). Y suelen estar asociadas a la presencia de líquido libre en la cavidad abdominal.

Para el diagnóstico definitivo, se recomienda el análisis histológico del tejido extirpado.

TRATAMIENTO

Teníamos tres opciones para tratar este caso.

Por un lado solamente hacer un seguimiento del animal, debido a que muchos de estos quistes pueden sufrir atresia espontánea y luteinizarse por completo. Se recomiendan ecografías, citologías vaginales y mediciones de Progesterona sérica seriadas para ver la evolución.

Se recomendó un tratamiento quirúrgico, al no haber remisión espontánea del quiste, debido a la existencia de un alto valor económico del animal y de sus futuras camadas, se recomendó solo la extirpación del ovario afectado manteniéndose así la fertilidad del animal. Las perras suelen responder rápidamente al tratamiento, desapareciendo los signos de estro a los 3 o 4 días de la cirugía.

Ante la negativa de la cirugía por parte del propietario, se puede intentar un tratamiento hormonal con gonadotropinas, para intentar inducir la ovulación o luteinizar los quistes, y por tanto eliminar a sí los signos clínicos.

GnRH: 50-100 Microgr IM cada 24 horas (de 1 a 3 inyecciones)

hCG: 22 UI/Kg IM cada 48 horas (de 1 a 3 inyecciones)

A las 2-3 semanas suelen cesar los signos de celo. Pero es muy importante hacer un seguimiento estrecho del animal entre 60 y 90 días debido al riesgo de inducir una piometra por el posible aumento de progesterona. Si la progesterona se mantiene por debajo de 2 mg/dl, es posible que el quiste involucione y la perra evolucione a anestro. Pero, si la concentración aumenta, es probable que evolucione a diestro, con el riesgo de sufrir una piómetra.